Como todas las semanas, bueno como casi todas (esta era especial tras mi regreso de Francia) planifiqué mi entrenamiento con vistas a ir recuperando las sensaciones que tuve en meses anteriores (Lisboa). Mientras repasaba mentalmente los días que tengo por delante, volvieron a aflorar en mí ciertos “miedos” o inquietudes, que lejos de ser un lastre (la verdad es que cuando pasan por mi cabeza empiezo a sudar…) acaban siendo una parte de mí, de mi forma de ser, de entender las cosas o simplemente de la capacidad de no querer buscar respuesta a todo lo que ocurre.

Paso a paso uno se libera en cierto modo y empieza a ver en lo malo (lesiones, dolores, tiempos horribles, etc) y aplicable a todos los aspectos cotidianos que cargamos a nuestras espaldas diariamente, un puntito positivo, un gesto, algo que te hace sonreír y seguir adelante. Muchos pensaréis que se me ha ido la “pinza” con todo esto. No, es más, ya sé cual será el próximo proyecto. Hay gente que tiene otro tipo de motivaciones y aspiraciones(totalmente respetables). La mía es una:”hacer de todas ellas una y compartirla con mis amigos, familia y a quienes de una u otra forma, pueda llenarles ese espacio que aún tienen vacío”. Sigo cuerdo. Lo que ocurre es que muchas veces siento la necesidad de contar, a mi manera , como me siento al margen de mis entrenamientos. No todo es entrenar. Es más, estas líneas que escribo son parte de él… o así lo veo yo. Todas las semanas hay alguien que se acuerda del proyecto y me pregunta. No son muchas, ni siquiera haría falta que fueran un número determinado, pero me alientan y refuerzan, aun cargándote de una mayor responsabilidad.
Podría escribir un libro contando como me siento a escasas semanas del día “D” pero se acabaría la tinta y el papel en la Tierra!!! jajaja… Vaya suerte que tenéis!.
Besos y abrazos
Nota: Ahora cuelgo los entrenos

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