Con las luces del nuevo día y bajo un
intenso chaparrón, el decimocuarto Home de Ferro se puso en marcha. Con la
playa de ses Figueretes convertida en un barrizal, los 232 participantes del
triatlón de larga distancia hacían lo imposible para calentar los músculos,
desafiando al frío, el viento y la insistente lluvia. El maratoniano evento volvía
después de un año de ausencia con las peores condiciones climáticas posibles.
El pistoletazo de salida de la competición, que oficiaba como Campeonato de
España de la especialidad y prueba de las World Series, profetizaba que
Stephen y Bella Bayliss se impondrían en categorías masculina y femenina,
repitiendo el doblete logrado en la edición de 2006. 7 horas, 13 minutos y 32
segundos después, la teoría se hizo práctica, cuando la británica entró
vencedora en la meta de la playa de Vila, 66 minutos después de la llegada de
su marido, el más rápido en recorrer los 4 kilómetros a nado, los 120 en
bicicleta y los 30 de carrera a pie que remataron el duro reto.
Después de completar tres vueltas al recorrido náutico, la carrera masculina ya
tenía un grupo de elegidos dispuestos a alcanzar la victoria. El danés Rasmus
Stubager, el belga Bart Colpaert y el español Peru Alfaro acompañaban a
Bayliss en cabeza. Llegaba el turno de descolgar la bicicleta de los boxes y
emprender camino hacia Cala d´Hort por un camino lleno de toboganes,
repechos y con el agravante de la humedad presente en la carretera, que
amenazaba con provocar caídas.
La subida a Cala d´Hort, suprimida
Los triatletas se vieron aliviados por la supresión de la bajada y subida a la
playa. El tramo de duros desniveles frente a es Vedrá tuvo que ser eliminado
por la organización debido a la inseguridad de la empinada calzada en medio
de un eventual aguacero. De todas maneras, el recorrido por el municipio de
Sant Josep (tres vueltas a un circuito de 40 kilómetros) fue lo suficientemente
duro para que se produjeran grandes diferencias.
Un Bayliss lanzado pedaleó velozmente (invirtió 3h14´44´´ en la bici) para llegar
a la última transición, la que termina de seleccionar a los candidatos al triunfo,
en primer lugar, escoltado a minuto y medio por el vasco Alfaro, que
demostraba el buen estado de forma con el que había llegado a Eivissa para
disputar el Home de Ferro. El gallego David Castro también remontaba
posiciones, mientras que el ibicenco Juan Carlos Campillo dosificaba sus
fuerzas esperando el embate final a pie por las calles de Vila, que le llevó a la
17ª plaza.
El recorrido por la ciudad fue un duelo táctico entre Bayliss y Alfaro, que
empezaba a definirse como campeón de España. La subida al Portal de ses
Taules fue el punto más espectacular y difícil de superar de los 7´5 kilómetros
de circuito (cuatro vueltas en total). Los 2´37´´ de diferencia entre ambos
ilustran la lucha de un podio que completó Castro. «¡Ánimo, que eres tercero
de España!», espetaba al sabadellense Miquel Blanchart su entrenador en el
último giro del trazado a pie. Finalmente, el catalán alcanzó el sexto puesto
final y completó el podio nacional.
El tiempo invernal que recibió de amanecida a los participantes fue mutando
con el paso de la mañana. A mediodía, el público que se congregó en la meta
de ses Figueretes disfrutaba del sol en manga corta. Las cuatro estaciones
sobrevolaron Eivissa en menos de medio día, contratiempo que no pudo con la
fortaleza de Bella Bayliss en categoría femenina. La británica no dio opción a la
gallega María Saleta Castro, tercera en la general y vencedora del Nacional.
En la línea de meta, después del sobrehumano esfuerzo, el matrimonio Bayliss
se fundió en un abrazo que hizo retroceder a más de uno cuatro años atrás en
el tiempo. Sin embargo, la victoria del combate contra el clima no fue exclusiva
de la pareja anglosajona. Los 232 hombres y mujeres de ferro que se
enfrentaron al tiempo y a la distancia los vencieron.

Anuncios